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Paloma Rosado
Impulsora de la revista “Anoche tuve un sueño”
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Entrevista de Agustín Pérez (Director de Ágora Social)
Original título para una revista que quiere aportar frescura
al panorama informativo y que evoca las palabras visionarias
de Martin Luther King. ¿El periodismo actual os quitaba el sueño?
[Ríe] Pues un poco sí, la verdad. A veces invita a tener pesadillas ¿no?
Tanta información tendenciosa… En fin… Nuestro equipo está formado por
profesionales con muchos años de experiencia y la mayoría en multinacionales,
donde creemos que se ha perdido la frescura, el gusto por el “periodismo
artesanal”, el que nace del contacto con la realidad, en la calle y no
encerrado en la redacción. Así que un buen día, el año pasado, cité a
cuatro amigos, que entre ellos no se conocían, en el café Gijón de Madrid
y empezamos a soñar con lanzar una revista de calidad, con valores y que
huyera de estereotipos, siendo capaz de ofrecer una mirada de esperanza.
Todas las colaboraciones del primer número que
habéis sacado transpiran conciencia social,
incluso las reseñas sobre productos cosméticos.
¿Qué ideales animan vuestro proyecto?
La verdad es que, como tú dices, tanto en
los reportajes como en las entrevistas, los temas de ciencia
o de moda y belleza, queremos sacar a la luz contenidos que
no tienen otros escaparates. Intentamos que la defensa de los
derechos humanos, la ética y la sostenibilidad sea el suelo
sobre el que nos apoyamos y avanzamos poco a poco. Y eso se
traduce en gestos pequeños como imprimir en papel 100% reciclado
–aunque sea más caro- o ser socios del Pacto Global de la ONU.
Definimos Anoche Tuve un Sueño como un global magazine para
hombres y mujeres (vale ya de segmentación de revistas por
sexos ¿no?). Con denuncia y disfrute. Optando por lo humanitario
frente a lo antihumano, en esta era de la sobreinformación y la
falta de perspectiva periodística. Porque al ser un grupo
independiente, podemos elegir qué, cómo y cuándo publicar, sin
presiones. Por eso nosotros decimos que hoy el lujo es ser libre.
Ése es nuestro slogan.
Tengo entendido que los anunciantes de vuestra
revista son seleccionados por criterios de responsabilidad social.
¿Qué exigencias mínimas os marcáis para admitirlos?
Realmente ésta es una cuestión que nos implica
muchísimo trabajo, porque a fecha de hoy, nadie –ningún órganismo
competente, me refiero- ha fijado unos stándares mínimos que nos
permita identificar a una empresa socialmente responsable ante
todos sus stakeholders. Así que lo que nosotros hacemos cuando
nos llama un posible anunciante o cuando nosotros vamos a él es
estudiar su impacto en la sociedad a través de terceras fuentes:
entidades que generan información objetiva sobre esa empresa. Me
refiero a informes de FTSEGoog o de la FITTVC (Federación Internacional
Textil), las Naciones Unidas, Intermón, WWF, Greenpeace... Analizamos
aspectos mediambientales, políticas de recursos humanos, aspectos
sindicales, si tienen código ético o no…
En vuestro editorial afirmáis que queréis reíros
siempre que podáis. Parece toda una declaración de principios. ¿La
risa puede ser una palanca para cambiar la sociedad?
Sin duda. La risa sana y la sonrisa son muy poderosas.
Creemos que en todos los números de nuestra revista debemos encontrar
siempre espacio para la belleza, la denuncia y la sonrisa. Escribía Hamlet
Lima Quintana: “Hay gente que con solo decir una palabra / enciende la
ilusión y los rosales”. Y esto que habla de la alegría duplica su fuerza
si además provoca una sonrisa. Dar espacio al humor en una publicación no
es frecuente ni fácil. ¡Y a todos nos gusta tanto reírnos! Fíjate si esa
intención ha estado en los cimientos de nuestra estructura que ya en el
número 1, nada más empezar, hemos anticipado que, aunque nos pese, no vamos
a ser capaces de editar una revista perfecta y que seguro que vamos a cometer
errores. Por eso hemos creado una página fija en la que expondremos publicamente
dónde no hemos estado acertados. Porque, señoras y señores, el error está asegurado
en la vida cotidiana de todos. Y más vale levantarse de hombros y darle la bienvenida
con una sonrisa compartida… No debería, pero no me resisto a decir aquí una obviedad:
si nuestros políticos nos imitaran, imaginemos que bien público más grande.
[Predicando con el ejemplo, concluye la entrevista con risas]
Para más información sobre la revista visita el blog www.anochetuveunsueno.com
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