Quienes han repasado los efectos de las recesiones
económicas pasadas en la captación de fondos en el
mundo anglosajón, han llegado a la conclusión que no
han afectado de forma dramática al volumen global de
ingresos de las organizaciones ciudadanas. Pero este
dato no es tranquilizador para todo el mundo. Porque
también se ha verificado que unas organizaciones han
sido duramente afectadas por la crisis y otras no. Sin
duda algunas saldrán indemnes o lo sumo adelgazarán,
pero otras morirán.
Todos tenemos presente la necesidad de comunicarnos
bien para sacar adelante proyectos e ideas y para lograr
que nuestra organización funcione mejor. Comunicar bien
es fundamental en el desarrollo profesional y personal.
Sin embargo, cuando pensamos en nosotros mismos como
comunicadores tendemos a imaginarnos hablando ante una
audiencia: en una reunión, un congreso o un evento. Pero,
¿qué pasa con la comunicación escrita?
Cómo hacer que los voluntarios también donen dinero
He conocido organizaciones que tienen por norma que sus voluntarios
sean también asociados. Normalmente es una condición previa para que
puedan ejercer su voluntariado. Pero también he visto muchas en las que
quienes donan tiempo no dan dinero. Algunas incluso encuentran
inconveniente que se les pida una aportación económica. No encuentro
justificación para renunciar a tal oportunidad.
La planificación estratégica está al alcance de todos
A veces tengo la sensación de que en muchas organizaciones
pequeñas impera la creencia de que la planificación estratégica
no va con ellas. Que es cosa de las organizaciones que ya han
alcanzado un determinado tamaño y que tienen capacidad para
confeccionar un elaborado plan. Pero lo cierto es que toda
organización, cualquiera que sea su estadio de desarrollo,
tiene que trabajar con una perspectiva estratégica.
La memoria anual recoge el fruto de los esfuerzos de una organización.
Es un instrumento importante para su buena imagen. Y a menudo cuesta
mucho elaborarla. Sin embargo, ¿cuántos la leen realmente? Tengo la
intuición de que más que leerse, se ojea. Sobre todo si es voluminosa
y si no es la primera vez que uno la recibe, que ya no atrae por su
novedad. Si queremos que la memoria sea leída, apartémonos de la rutina.
Muchos pensarán que una pequeña organización difícilmente
concitará la atención y el aprecio de un gran donante.
Es un error. La experiencia demuestra que lo que más motiva
a un donante es la importancia que concede personalmente a
la causa, no el tamaño de la organización. Ciertamente, el
tamaño suele correlacionarse con la imagen de solvencia.
Pero no resulta decisivo.
En la época en la que fui responsable de captación
de fondos de Amnistía Internacional - España, más
de una vez me llevé una decepción cuando presentaba
a mis compañeros, todo ufano, los bocetos de una nueva
campaña publicitaria recién salida del horno de la
agencia y algunos encontraban que estaban demasiado
cargadas las tintas en movilizar las emociones de la
audiencia. La controversia estaba servida una vez más:
¿es lícito tocar el corazón de la gente o debemos
limitarnos a conectar con sus mentes? ¿Cuándo la dosis
adecuada de sentimientos se convierte en censurable
sensiblería?
Una imagen de empresa socialmente responsable ayuda a vender. Primero porque se identifica con los valores de muchos consumidores y usuarios. Pero también porque les inspira más confianza: tienden a pensar que los directivos de una empresa que se preocupa por el bienestar de la sociedad tendrían mala conciencia si quisieran darles gato por liebre con sus productos o servicios.
Un correcto análisis de las estadísticas de tráfico a nuestra
web es un elemento fundamental para medir el efecto de nuestro
trabajo y conocer cómo está funcionando nuestra estrategia de
comunicación online, y en consecuencia, tomar las mejores decisiones
para determinar los siguientes pasos de mejora.
Muchas de las comunicaciones que antes se hacían en papel ahora se hacen en línea. Desde las transacciones bancarias hasta la jubilación de la carta, que sobrevivió a la invención del teléfono, pero no pudo con la comodidad, versatilidad y rapidez que proporciona el e-mail. Las organizaciones ciudadanas no son ajenas a este cambio del átomo al bit como partícula elemental para componer sus soportes comunicativos. Sin embargo, la digitalización de los medios impresos no ha alcanzado aún a las publicaciones periódicas.
¿Vale sólo la buena voluntad para intentar ayudar a personas
con mayores limitaciones que las que nos consideramos “normales”?
Desde hace años, la respuesta ineludible es “no”, pese a lo cual
continúa habiendo malas prácticas y fuertes resistencias al cambio
en la intervención con las personas con discapacidad intelectual.